Como ya dije en el artículo anterior, los Who podían considerarse en su primera etapa como un grupo de singles, sobre todo teniendo en cuenta que muchas de sus canciones más importantes ni siquiera aparecieron originalmente en ningún LP (como I Can’t Explain, Substitute, o Happy Jack) Esto no era algo raro en la década de los sesenta, en la que los LP’s solían tratarse como una mera colección de canciones y la supervivencia de un grupo dependía de colocar sus singles en las listas de éxitos. En esto los Who demostraron ser muy hábiles, pues si bien no siempre copaban los primeros puestos, consiguieron estar permanentemente en el candelero con una u otra canción.
La cosa cambió con la nueva década, después de Tommy. A partir de entonces sí que sacaron LP’s como todo hijo de vecino (y como todo hijo de vecino, acabaron metiendo algún que otro relleno… , cosa que no podían permitirse con los singles).
A continuación hago un somero repaso a su discografía:
My Generation (1965): tras el éxito de I Can’t Explain los Who publicaron un LP de musculoso Rythm’n'Blues que, a diferencia de la mayoría de los debuts de la época, estaba formado casi íntegramente por composiciones propias. Energético y directo, aunque no es definitorio del estilo que desarrollarían. Fuera de las canciones más famosas, destacamos el curioso instrumental The Ox, que de hecho era el mote de John Entwistle:
A Quick One: (1966) el segundo LP de los londinenses resulta un poco irregular (por las prisas que tenían en cobrar un adelanto por su grabación, vaya), pero a cambio nos presenta a unos Who con un estilo propio totalmente asentado, además de incluir un temprano intento de mini-opera rock en el supertema que da título al álbum, en el que se narra una historia de infidelidad, perdón y submarinos (no amarillos). Como anécdota, comentar que en los siempre puritanos USA le cambiaron el título por el de Happy Jack debido a la clara alusión sexual (para los que no dominen la lengua de Shakespeare: “Uno Rapidito”). A continuación ofrecemos Boris the Spider, una gran canción cortesía de nuestro bajista favorito:
The Who Sell Out (1967): editado en plena época psicodélica, este disco es bastante rarito no tanto por el influjo del incienso (que en realidad no está tan presente) si no por lo bizarro de las canciones, lo inusual de la instrumentación -preponderántemente acústica- y la increíble variedad de matices de la voz de un Roger Daltrey inusitadamente sensible (aunque se hiciera más famoso cantando a voz grito). Es el primero de sus LPs concebido como una obra global y personalmente creo que el mejor.
Un hecho curioso acerca de este disco es que en 2005 la cantante Petra Haden publicó una versión del mismo cantado íntegramente por ella a capella, y debo decir que el resultado es igual de bizarro y satisfactorio que el LP original. No puedo resistir la tentación de dejaros aquí un par de canciones, una de ellas la original de Tatto y la otra, la version de Petra:
Magic Bus (The Who on Tour) (1968): este LP es un refrito de singles, temas ya publicados en otros discos y caras B, y para aumentar el desaguisado su título sugiere que está grabado en directo, lo cual nada tiene que ver con la realidad. Sería totalmente prescindible si no fuera por la inclusión de Dr. Jekyll & Mr. Hyde, una divertida composición de John Entwistle y de la estupenda Pictures of Lily (podéis escuchar ambas un poquito más abajo). El resto de canciones que componen este disco es fácil de encontrar en todo tipo de recopilaciones y versiones extendidas de sus álbumes oficiales.
Tommy (1969): y por fin llegamos al meollo de la cuestión. La ópera rock Tommy supuso la consagración definitiva de los Who y los lanzó de forma irreversible al estrellato mundial. Después de Tommy ya nada volvió a ser como antes para el grupo. Compositivamente supone la apoteosis del estilo de Townshend, es el final lógico al que les llevan sus anteriores pasos (la conexión entre el sonido de Tommy y el de The Who Sell Out es bastante evidente), pero a la vez se convirtió en una especie de callejón sin salida… del que salieron de carambola, cual bola de pinbal…
De este disco os dejo un par de perlas: la Obertura, en la que siguiendo la tradición operística se exponen juntos varios de los temas más importantes de la obra (y de paso se puede apreciar la maestría de Townshend con la guitarra acústica) y Go to the Mirror, uno de los momentos álgidos de la ópera.
Live at Leeds (1970): los Who se sacaron de la manga este disco para ganar tiempo mientras Pete componía material para una nueva ópera rock. A pesar de tratarse de un apaño, este LP está considerado como uno de los mejores discos de rock en directo de todos los tiempos. La edición original contaba con solo seis temas y una parca duración de unos 20 minutos. Suficiente para que los Who plasmaran la fuerza de sus actuaciones y mostraran al mundo un nuevo sonido más duro en consonancia con la nueva década. Aquí os dejo su famosa y personal versión del Summertime Blues de Eddie Cochran:
Who’s Next (1971): después de Tommy Townshend concentró sus esfuerzos en una nueva ópera rock que llevaba el título de Lifehouse, proyecto que nació lastrado por multitud de problemas y complicaciones que iban desde las dificultades técnicas a la falta de interés de los demás miembros del grupo. Finalmente el proyecto fue cancelado y de sus cenizas se rescataron un puñado de buenas canciones que dieron lugar a este disco en el que el grupo confirmó su giro estilístico hacia un sonido más duro y pesado. También merece la pena destacar el uso que hicieron de los sintetizadores, consiguiendo integrarlos de forma ejemplar en la música rock, lo que no es poco teniendo en cuenta las horteradas que suelen engendrar estas maquinitas.
Mucha gente considera este como el mejor disco de los Who, aunque yo debo discrepar. Si bien es cierto que incluye un buen puñado de canciones que se encuentran entre lo más famoso y mejor de su carrera, también es cierto que fuera de las canciones más conocidas, el resto es bastante discreto y poco original. No obstante este disco catapultó a los Who en la década de los 70 con un nuevo estilo y cuerda para rato, lo que no es poco, teniendo en cuenta que debían superar el exitazo de Tommy.
Aquí os pongo Behind Blue Eyes, uno de los mejores temas del disco:
Quadrophenia (1973): a pesar de que Who’s Next era un disco de potentes y directas canciones de rock sin mayores complicaciones, la idea de la ópera rock no había abandonado a Pete Townshend, pero esta vez dejó de lado el aspecto fantástico de Tommy para centrarse en la historia de un joven y confuso mod llamado Jimmy aquejado de una cuadruple personalidad, cada una de ellas reflejo de cada uno de los miembros de los Who. De esta manera mezcla una revisión de sus propios orígenes como grupo mod con una referencia a esa tensión creativa a la que ya me referí con anterioridad producto de las muy diferentes personalidades de los integrantes del grupo. Como concepto era bastante más ambicioso que Tommy y sin duda representa lo mejor de la segunda época de los Who. En lo musical, destacar el uso extensivo que hacen de la sección de viento, sin parangón en su obra, anterior o posterior. A continuación os pongo The Real Me y Love, Reign O’er Me.
The Who by Numbers (1975), tras esta simpática portada, obra del bueno de John Entwistle, se ocultan unas cuantas canciones interesantes como Slip Kid, Blue, Red and Grey o Success Story, que es la que os pongo más abajo. Sin embargo en este disco el grupo ya empieza a dar muestras de cansancio y en general las canciones no alcanzan la calidad habitual.
Who Are You (1978) su último disco con Keith Moon, que fallecería al poco, dejando al grupo huérfano, perdido y falto de una visión global que lo había animado hasta entonces (vale, este es el disco en el que aparece la famosa canción de CSI) El disco está practicamente empapado de sintetizadores (y esta vez no se salvan de la horterada) y hay poco material realmente interesante (Guitar and Pen, Music Must Change…). Bueno, ahí va la de CSI…
Face Dances (1981)Su primer disco sin Keith Moon suena como una continuación todavía más floja de Who Are You. El material simplemente no está a la altura, aunque se puede rescatar The Quiet One, en la que suenan bastante parecido a los Who de siempre (excepto, curiosamente, la voz de Daltrey)
It’s Hard (1983) se nota que este último LP lo hicieron por compromiso contractual y en realidad ya no les quedaba mucho o nada por decir, así que se limitaron a realizar un pastiche en el que mezclan una suerte de autoparodia con un intento de modernizar su sonido de acuerdo con los nuevos tiempos… y teniendo en cuenta de que tiempos hablamos -los años 80- el resultado no podía ser nada bueno, aunque hay un par de temas aprovechables, como One At A Time, que os pongo abajo. Al poco de publicar este disco los Who se disolvieron oficialmente, aunque ya sabemos todos que cada cierto tiempo se reunen para hacer alguna que otra gira con resultados más que dignos.
Epílogo: en octubre de 2006 los Who, o lo que queda de ellos (o sea, Pete y Roger, el ínclito John falleció en 2002) publicaron un nuevo disco Endless Wire. No he tenido tiempo de escucharlo más que superficialmente, pero os diré que es un disco muy digno (aunque obviamente, no suena como los auténticos Who) y me parece un mejor final para esta extraña carrera discográfica que aquel decepcionante It’s Hard de 1983.

