Era una Edad de Oro, una época de grandes aventuras,
de vidas frenéticas y muertes violentas…
pero nadie pensaba en ello.
Era un futuro de fortunas y robos, pillaje y rapiña,
cultura y vicios… pero nadie lo admitía.
Era una época de extremos, un fascinante siglo de rarezas…
pero a nadie le gustaba.
Desde que leí el primer párrafo de “Las Estrellas mi Destino”, también conocido como “¡Tigre, Tigre!” supe que estaba destinado a engrosar mi lista de recomendaciones.
El libro narra la peripecia vital de Gully Foyle, naufrago espacial que, desprovisto del más mínimo escrúpulo y propulsado por un irracional e irreflexivo deseo de venganza, acabará transformando sus cien kilos de inculta y embrutecida carne de cañón en un inteligente depredador que arrasa con todo lo que se interpone entre él y su objetivo. Pero su evolución tendrá consecuencias inesperadas tanto para él mismo como para una raza humana acostumbrada al teletransporte y envuelta en una fraticida guerra interplanetaria (ahí es nada).
El estilo, que entronca con la space-opera y la novela negra, se basa en una trepidante sucesión de peripecias, personajes y situaciones que inicialmente semeja un batiburrillo sin pies ni cabeza, pero en el que poco a poco cada pieza acaba encajando en su sitio con inexorable fatalidad.
Resulta curioso cómo el futuro de Alfred Bester se configura con algunos de los parámetros del cyberpunk 28 años antes de que William Gibson escribiera Neuromante: el mundo de Gully Foyle ya se encuentra dominado por grandes corporaciones, sus personajes se mueven a caballo entre el submundo marginal y las más lujosas e implacables esferas del poder, su protagonista es un paria inadaptado que lucha contra el sistema y, para colmo, modifica tecnológicamente su cuerpo para conseguir aptitudes sobrehumanas. Todo esto sin olvidar cierto componente místico con la aparición del Hombre de Fuego allá por dónde Gully Foyle pisa. Sin embargo, a pesar de tanta sordidez, Bester consigue transmitirnos una sensación luminosa, brillante, casi festiva (no en vano, el protagonista llega a transmutarse en payaso de circo).
Si os apetece leer un buen libro aquí tenéis uno que está hecho con la materia de los clásicos, que ofrece acción y aventura sin tregua y, como toda buena ficción que se precie, incita a la reflexión y al ejercicio mental. Yo lo terminé hace un mes y todavía le estoy dando vueltas. Una obra de largo recorrido.
Por último, no me gustaría acabar esta recomendación sin encomendar una plegaria a los dioses: que si esta magnífica novela es llevada algún día al cine, lo sea de la mano de Terry Gilliam, y nunca, nunca, se vean envueltos en semejante proyecto los hermanos Wachowski. Amén.
¡Tigre, tigre! que ardes brillante
en los bosques de la noche,
¿qué mano, qué ojo inmortal
podría reflejar tu temible simetría?
Etiquetas: Alfred Bester, ¡Tigre Tigre!, ciencia ficcion, Las Estrellas mi Destino

Mayo 16, 2008 a las 2:48 pm
Hombre, ya era hora.
Y el Gibson lo que es es un listo, ¡hombre ya!
Mayo 16, 2008 a las 4:44 pm
Si señor, ciencia ficción, mi género favorito
Aunque no he leído esta obra, se quien es el pavo,
he leído algo sobre el, que le molaba escribir sobre viajes en el tiempo y poderes raros en sus personajes.
Tiene buena pinta, haber si me hago con el libro
Recomiendo “el juego de Ender” de Orson Scott Card, es otro rollo dentro de la ciencia ficción pero a mi me molo bastante.
Mayo 16, 2008 a las 5:41 pm
Leí “El Juego de Ender” hace varios años y recuerdo que me gustó bastante. Especialmente el final me pareció cojonudo (evidentemente, no voy a hacer el spoiler ;-))
http://es.wikipedia.org/wiki/Spoiler
Mayo 16, 2008 a las 5:42 pm
Por cierto, que Neuromante no lo he leído, así que Pope, si me hace usted el favor, vaya prestándomelo.
Mayo 17, 2008 a las 10:12 am
Que no lo tengo, leche…
Agosto 5, 2008 a las 1:32 pm
Volviendo a tigre-tigre (el nuevo título se extrae de la idea que es más criticable del libro) este es un libro fabuloso que no envejece, lleno de ideas, vertiginoso.. veinte años despues de mi primera lectura hoy por hoy no dispongo de ejemplar reiteradamente prestado y no devuelto.. me jode comprarlo con el nuevo título.. tigre-tigre, el poema de blake, te marca si eres capaz de explorar todos los vericuetos de las ideas que simplemente se sugieren.. y si eres más planito está lleno de acción y es una película increiblemente no realizada aún.
Agosto 18, 2008 a las 10:55 am
sí, sí, ¡pero que no caiga en manos de los Guachoski, por Dios! (Terry Gilliam sería el único que podría hacerle justicia)